KNOCK KNOCK KNOCK!!!

Adelante... pasa... como si estuvieras en tu casa...

17.9.07

Dime qué buscas y te diré...

Por si fuera poco, otro amigo blogger (un virus mágico, más concretamente) ha decidido otorgar un premio más a mis humildes blogs (todos los premiadores serán oportunamente citados en su momento, cómo no). Créeme si te digo que no me lo creo. Decir gracias es poco.

Como advertí en el anterior post, los premios por mi parte serán entregados en breve (muy breve). El sábado, sin plan previo, salimos y acabé en el Karma de la Plaça Reial, bailando, bebiendo y gritando, y hoy lunes aún tengo agujetas y dolores varios. No me pidas que hoy me centre para dar premios… Gracias…

Hace unos días, estaba yo mirando las estadísticas de mis blogs, y se me ocurrió echarle un ojo a qué es lo que la gente ha escrito en el buscador de Google y que, por alguna extraña razón, les ha llevado a aquí. Pa fliparlo. Algunos por lo que se busca en internet (que me lo espero todo), y otros por el hecho de que ello lleve a alguno de mis blogs.

Por citar algunos ejemplos (letra negrita, lo que se buscó en Google; letra cursiva, lo que yo digo al respecto… para que no haya confusiones):

Pps de amor de lesbianas
Qué habré dicho yo al respecto… Aunque me da a mí que no son fotos de amor lo que andabas buscando…

Planta de donde sale el alpiste
Y ahora, un briconsejo de jardinería!!

Bromuro deseo
Justamente son dos palabras que se oponen en cuanto a sus efectos, aunque la frase me recuerda a Shakespeare In Love por lo de ‘drogas busco mi fiel boticario’… Rollo Peli-Shakespeare sería ‘bromuro deseo, pues voy más caliente que el palo de un churrero…’.

Calvito teletienda
No puedo con él, lo siento. Ni con él ni con sus ordenadores. ¿Para qué lo buscas?

Toc 20 de las mujeres más bellas desnudas en el mundo
Sé lo que es un TOP 20, pero un TOC en este contexto, como que no lo pillo…

Amiga mia te confieso que me e vuelto enamorarme Amigo mio, te confiesso que no e te entendido ti, y que deverías hecharle un bistazo al diczionario.

Umbral putero
¿El escritor? ¿O hay una puerta específica para putas? ¿O ciertas conductas rozan el puterío?

Bicicleta válvula sale aire
Bicicleta tú cambia rueda, sí sensei. Poner sera, pulir sera.

Esnifar diclofenaco
Tío, eso lo venden en comprimidos…

Makina dame las manos
¿Existe una máquina expendedora de manos? ¿Entras en comunión con tu ordenador? Por favor, aclárame la idea…

Sexy con pelotas nivea bras
¿Qué es una pelota ‘nivea bras’? ¿Se puede estar sexy con ello?

Si en Francia son las dos de la tarde qué hora es en Buenos Aires
La que te salga de los cojones. El tiempo es relativo.

Quién inventó el peinado de trensas
Alguien con mucho tiempo libre y el pelo muy largo y que aún no había descubierto la letra Z.

Estoy hasta los cojones del trabajo
Y yo, pero me he viciado a comer tres veces al día.

Codeína yonki
Una variante altamente adictiva de la codeína. La 'codeína yonki' sólo puede dispensarse con receta, ande va usté a parar.

Esnifar ibuprofeno
De verdad, tío, que esto también lo venden en comprimidos, y ni siquiera necesitas receta. ¿Qué va a ser lo siguiente? ¿Esnifar micebrina o pharmaton complex?

Remedio pentru boala halitosis
De entrada, me da un poco de asco leer esto, pero me puede más la curiosidad de saber qué coño debe ser lo del ‘pentru boala’.

Pelotillas culo
Querría saber por qué andas buscando pelotillas del culo cuando seguro que puedes fabricarlas en casa…

Qué pasa si mezclas colillas con alcohol
Que es asqueroso, sobretodo si pretendes bebértelo. Si lo que quieres es colocarte, seguro que hay maneras que provoquen menos arcadas.

Playboy autoservicio gratis
El autoservicio que te hagas con el Playboy siempre es gratis… ¿o es que te pasas factura por cascártela? (para desgravarte el IVA o algo…).

Barbie estrellas de jolibud
A Barbie no la soporto, pero lo de Jolibud me ha dejado con los ojos del revés.

Me follo al profe de gimnasia
¡¡Y yo que me alegro!! Pero, ¿para subir nota o porque sí?

He ido al casting de pelo Pantene
Tendría gracia si fuera Homer Simpson el que hubiera escrito esto en el Google…

Si te compro me sales cara
Pues hipotécame, y lo pagas a plazos.

Cómo enamorar a una vieja
Teniendo una pensión más alta que la suya, compartiendo las pastillas de la tensión, prestándole tu dentadura postiza, hablándole de la guerra civil, acompañándola al bingo, siendo un as en la petanca, aprendiendo a tejer bufandas de ganchillo…

Cómo mentir con la itv
Puedes mentir lo que quieras, pero la ITV la pasa el coche, no tú. Yo mentí, y no me sirvió de nada.

Las tetas de la duquesa de alba
Esto, como poco, es una peli de miedo, ¿no? O casi de gore… ¿Quién puede querer ver en serio las tetas de la Duquesa de Alba?

Consoladores eléctricos
Si te dejan sin luz, te dan un disgusto. Mejor a pilas, y ten siempre de repuesto.

En la época de Anda y Eva qué valor le daban a la serpiente
Imagino que Anda era el primo-hermano de Adán, y la serpiente se cotizaba a 20 duros el manojo aproximadamente.

Consejos para ir de putas
Llevar pasta encima, cuanta más, mejor. Llevar condones encima, cuantos más, mejor.

Pruebas de gincana para boda
Ya bastante jodida es una boda como para encima tener que casarse superando pruebas del palo morder manzana en cubo de agua, etc. Y para el divorcio, ¿no hay gymkhana?

De dónde sale la anchoa
Del mar. Si la plantas, no creo que tengas éxito.

Por qué sale moho del café
Recuérdame que si vengo a tu casa, te pida té o una coca-cola.

Y qué le voy a hacer si me gusta romper el abre fácil de las latas
Comprarte un abrelatas eléctrico para poder comer después de darte el gustillo.

Sum sum korda
¿Mande?

Cómo hacer helados de tetas de bolsa
¿Se pueden hacer helados de tetas? ¿Hay tetas embolsadas? Y yo que creía que lo mío con el helado de avellana era enfermizo…

Resaca spa
¿Se puede tener resaca de spa? Pensaba que eso sólo pasaba con el alcohol, no con la relajación…

Técnica para desabrochar el sujetador
Tener unas tijeras a mano, pedirle a ella que se lo quite, comprarte uno y practicar en casa… Es cuestión de lógica e imaginación…

Test para saber si soy brujo
Esto, mejor se lo preguntas a Íker Jiménez, que está más versado que yo en el tema.

Pasado oscuro de María Patiño
Yo buscaría ‘primer plano vena a petar de María Patiño’.

Canción cantada de la marimorena
Diría que, por definición, una canción siempre es cantada, si no, no es canción…

Adicción al gas de mechero
Eso te pasa por andar esnifando diclofenaco e ibuprofeno, que una cosa lleva a la otra y acabas tirao por los bares buscando mecheros del todo a 100 como un energúmeno.

Sistema de abre fácil para armarios
Como el de las latas, pero en grande. Eso sí, una vez abierto, no lo cierra ni dios.

El caos climático afecta a la mujer
Y al resto de animales y plantas de este jodido planeta.

Relatos tanga leopardo hermana
Tanga leopardo… pelín hortera…

Nenas desnudas prohibidas
Claro, el autoservicio gratis Playboy te ha sabido a poco, ¿no?

Juego donde al último sale la cara del exorcista
Y el juego acaba con una UVI Móvil camino del hospital más cercano por haber sufrido un infarto de miocardio.

Lo que el cabezón me dejó dentro
¿Un bombo tal vez?

Me follé a mi profe de gimnasia
Ya me lo has dicho antes, y te dije que me alegraba por ti.

¿Qué tiene que ver el barro con la carne?
En principio nada, aunque la Biblia no está de acuerdo…

Si la primera vez que me entran sigo siendo señorita
Si no te casas, sí. Si te casas, no. Ahora, lo que pasa es que dejas de ser virgen.

Mi tía y yo follamos.
¿Tu tía es profe de gimnasia? Porque como sea que sí, tu tía es una bestia parda sexual!!!

Collar con bolas de ganchillo
A esto me refería con lo de enamorar a la vieja. Le regalas un collar así, y cae rendida a tus pies!!!

Perfume rancio
Algo de mal gusto hay que tener para ponerse perfume rancio… A no ser que quieras seguir con tus tácticas para enamorar a la vieja, claro…

Por qué me duele la barriga cuando me meto coca
Porque la coca no se mete por la barriga…

Ver a chunorri en fotos
¿De verdad quieres ver al ualquertesasranyer en afotos?

Es malo quitarse los pelos de la nariz
Malo no es. Lo que es, es doloroso.

Ajuntas de inodoro
Y si no le ajuntas, dejará de ser tu amigo… y entoces, ¿dónde irás a echar la meadita de medianoche? ¿Eins?

Yorch Maikel
Éste, como poco, es amigo del Chunorri, ¿no?

Bañera jacuzzi gas tóxico
Hombre, si no haces funcionar el jacuzzi a pedos, no tiene por qué ser tóxico.

Masturbación vick
Eso tiene que escocer, por necesidad… Te mola el dolor, ¿verdad? El autoservicio Playboy deja paso a otros horizontes de sensaciones de eucalipto…


Y tú, ¿qué andas buscando en Google que te lleva hasta mi salón?

5.9.07

Hmmmm...

Previo: ante mi sorpresa y estupefacción, tres amigos bloggeros han tenido a bien otorgarme un premio cada uno, lo cual hace que ande por casa dando saltitos. Tales premios conllevan que a su vez yo conceda algunos. Lo haré en breve (y ahora no me seas pelota, eh!) :P

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Suave, fuerte, lenta y agitada. Tormentosa y calmada. Acelerando el pulso y la cadencia de mi respiración.
Haciéndome dibujar pausados círculos imaginarios con la cabeza y arrancándome un grito incontrolable minutos después.
Meciéndome despacio mientras me invade por completo.
Esas palabras que me erizan. Ese sonido que me estremece. Ese ritmo que me enloquece.
Cerrar los ojos y simplemente dejarme llevar dónde quiera llevarme, sin preguntas, sin explicaciones, sin lógica, sin racionalidad.
Una lágrima que no puedo reprimir y un nudo en la garganta que no es más que la incapacidad de controlar mis emociones en ese preciso instante en el que me toma por sorpresa y me sacude con violencia, me colapsa o me susurra justo ahí donde duele.
Me lleva donde nunca he estado, hace que sea quien nunca he sido, que vuele cuando tengo los pies sobre el suelo, que todo a mi alrededor desaparezca, me convierte en un torbellino de energía por unos momentos, me desata y me amordaza.
Me acerca a tu lado y me aleja de ti. Me habla con tus labios de todo aquello que no me has confesado y de todo lo que sí me has contado.
Desata mi ira y mi rabia, mis ganas de más y mi necesidad de basta. Me catapulta a velocidad de vértigo y me sujeta en el aire durante la caída, posándome con delicadeza en el suelo.
Me arranca la ropa y me araña la piel, provoca mis ojos de gata con cara de niña, me abrasa con furia y me aplaca con sutileza.
Me trae tu recuerdo, me cuenta tu futuro, te pinta de colores para que te vea cuando no puedo verte.

Música… Es tan indescriptible su efecto y a la vez es tan intenso. Soy incapaz de imaginar un mundo sin música. Creo que me volvería alguien gris, apagado, amargado, frío, estático, anodino, rutinario, casi inerte. Tal vez me volvería loca, quién sabe.

Qué gran invento la música… ¿verdad?
¿Qué tal tus vacaciones? ¿O no has hecho?

10.8.07

Mar revuelto, nueva fauna marina

Hoy, contra todo pronóstico, he ido a la playa.

No me gusta la playa. Bueno, la playa en sí, sí me gusta. No me gustan los diez mil millones de personas que hay a tu lado, echándote el aliento en el cogote a la que te das la vuelta. No me gusta tener que luchar a muerte por un jodido sitio para colocar la toalla. No me gusta tumbarme como un lagarto a la parrilla para castigar mi blanca piel mientras sudo como una cerda por el calor. No me gusta tener que vigilar que no me roben la bolsa si voy a bañarme. No me gusta ir a bañarme y salir desorientada del agua buscando inútilmente mi sitio y desesperándome porque no veo un pijo (miope que es una).

No, no me gusta ir a la playa.

Me gusta ir a la playa en que haya solo cuatro gatos que están tranquilamente tumbados, o leyendo o cualquier otra cosa que no perturbe mi tranquilidad. Me gusta poder levantarme tranquila para nadar en el mar sin que tenga que temer por si me joden las llaves del coche, los 10 jeuros que llevo encima, la toalla y las bragas.

Me gusta la playa, me gusta el mar. No me gusta la marabunta humana de rebaños de ovejas idiotizados que juegan a palas en mi oreja echándome arena encima cada dos por tres.

Pues bien, como decía, hoy he ido a la playa. ¿Por qué? Pues por estética.

Después de los días que pasé cuidando la casa de mi amigo SAM, y ver que si tomas el sol con moderación (y más en mi caso que suelo tomar más la luna) cada día, adquieres un sano tono dorado (bueno, en mi caso no llega a dorado, pero yo me lo noto), he pensado: ‘si siguiera así, tomando algo el sol, podría llegar a descubrir nuevas tonalidades de mi piel…’. Y me he puesto a ello.

He llegado a una playa estupenda. Nada concurrida, no demasiado lejos, con viento para que no pases calor… Problema: la bandera amarilla. Y, ¿por qué había bandera amarilla?

¿Oleaje? NO.
¿Medusas? NO.
¿Mar de fondo? NO.
¿Mierda? SIP. Y cuando digo mierda, es MIERDA, en mayúsculas.

A parte de botellas de pvc varias, colillas, plásticos flotantes, hojas de árbol, etc., lo más mejor de todo, lo más maravilloso, lo que te puede llevar al clímax arcadil es… brrrrrrrrrrrr brrrrrrrrrr brrrrrrrrrrr (redoble de tambores):

UNA RATA MUERTAAAAAAAAAAAAAAAAAA!

Señoras y señores, paaaaaaasen y veaaaaaaaaaaaaaan, la increíble fauna marina mutanteeeeeeeeeeeeeeeeeeeeee!!!!!!!!!!!!!!!

Allí, en la orillita, mojadita ella, muertecita, asquerosita, algo hinchadita… una rata. Es lo más fashion que encontrarse en la playa.

¿Para qué encontrarte gaviotas que intentan comer peces?
¿Para qué encontrarte medusas que nadan tranquilas mientras esperan para picarte mientras suena la banda sonora de Tiburón?
¿Para qué encontrarte palomas que te miran con ojos de pena para que les eches un par de migas de pan?
¿Para qué encontrarte pececillos que juegan en el mar?

Para qué todo eso cuando puedes tener a tu alcance una rata muerta…!!

Eso es originalidad, coño! Sí, hombre, sí!

La otra fauna la puedes encontrar en cualquier lugar. Lo que mola es ir a una playa VIP donde encuentres especies exóticas que no encontrarías en ningún otro lugar.

Me lo he pasado muy bien. A ver si vuelvo el lunes. Lástima no haberle hecho una foto…!

8.8.07

Batido de Avellana

Nota previa: el resto de comentarios del anterior post, tendrán su oportuna respuesta justamente ahí, en ese post, porque como ya sabes, nunca dejo un comentario por responder... ;)

A petición de algunos de mis lectores (gracias, gracias, gracias... os quiero), y viendo que el último post tiene más polvo que la momia del Templo Maldito de Indiana Jones, creo que ya va siendo hora de renovarse o morir (y lo de morir, ahora no me va bien, que he mirado la agenda, y tengo un huevo de cosas por hacer y además aún estoy de guardia).

Es de suponer que solo me comentarás tú, que estás sin vacaciones (como yo), o que tienes vacaciones pero no te vas a ningún sitio (como yo dentro de unos días), pero tu comentario valdrá por 1000 (bonus points del Pinball, más o menos).

Como no tengo ni idea de qué contarte (si quieres darme ideas en tu comentario, adelante, serán bien recibidas), solo te diré: me apetece un batido de avellana.

No es que sea golosa. A veces sí, otras no. A veces me apetecen 200.000 lonchas de jamón de guijuelo, otras 25 tabletas de chocolate negro solo o con avellanas. Es un fiel reflejo de cómo soy: racional, sí; pero funciono por venazos, me da un punto, vamos.

A lo que iba: ayer (igual que hoy) me apetecía batido de avellanas. No quiero coger la moto, o el bus, o el metro e irme a una heladería en la que me cobrarán aproximadamente unos 4’50 euros por un jodido batido (qué mamones!). Nop. Yo quiero hacerme uno en casa, a la hora que me salga de los cojones y del tamaño que me dé la gana. El proceso de elaboración lo conozco, lo que no tengo es la materia prima.

¿¿¿POR QUÉ ES TAN DIFÍCIL ENCONTRAR HELADO DE AVELLANA EN UN SUPER???

No, no quiero esa guarrada de vainilla con nueces de macadamia (tan in pero tan inútil). No, no quiero el empalagoso helado de turrón (ande ande ande, la marimorena, métete el helado de turrón ande te quepaaaaaaa!!). No, no quiero los cien mil tipos de helados que venden: nata con tortilla de patatas y cebolla; chocolate con pepitas de bocata de pamplonica; dulce de leche con tropezones de fabada asturiana… nop, nop, nop. Yo quiero un simple helado de avellana. Nada más. Nada menos. Y no hay manera.

Ayer, desesperada, con los ojos casi fuera de las cuencas, la mirada perdida en el infinito, el andar torpe y arrastrado y un hablar casi balbuceante, bajé al super que hay al lado de casa. Con la misma ilusión de cuando eres peke y tienen que venir los Reyes a traerte los regalitos, me metí en el super, directa a la zona de las neveras con los helados.

Cornettos, tarrinas de vainilla y fresa, Frigo Dedos, Frigo Pies (Frigo Intestinos, Frigo Bazos, etc. etc. etc.), barras de helado de nata y chocolate, helados light, helados sin azúcar, helados sin grasa, helados sin helado, helados Jaguen Dasssss de mil sabores… ¿¿¿y el de avellana??? ¿¿¿este año tampoco???

Caí de rodillas frente al último mostrador de helados, cayendo desplomada, desconsolada, des-helada… Lloré, sollocé, hundí la cara entre mis manos desesperada… La gente pasaba y me miraba y susurraba y comentaba. Me echaron un par de monedas, una señora mayor me dio un pollo pa que no pasara hambre, unos niños jugaron al corro de la patata a mi alrededor canturreando canciones que se me antojaron a ritual pre-sacrificio humano, un hombre mayor me dijo que no había dejado del todo limpias las juntas de las baldosas del suelo, un perro me olisqueó y me gruñó… pero nadie fue capaz de decirme: toma, hija, un helado de avellana para tu batido. Jodida sociedad insensible, incomprensiva y alienada!!!!!!!

Reaccioné. Me di cuenta de que no podía pasarme la vida en el suelo del super lamentándome de la falta de helado de avellana, mayormente porque estoy de guardia y en ese concreto punto no había cobertura, y claro, no sea que me busque un problema por negligente profesionalmente hablando.

Me levanté. Miré a mi alrededor. Le di una patada a las monedas, le eché el pollo al perro gruñón, ahuyenté a los niños poniendo cara de Shrek cabreado, chuté el bastón del señor mayor que seguía diciendo que las juntas de las baldosas no estaban suficientemente blancas y grité: NO TENÉIS HELADO DE AVELLANAAAAAAA!! NO ME IMPORTAAAAAAAAA! ME VALE CON UNO DE NUECES!!!!!!!!!

No es lo mismo, ni por asomo, pero menos da una piedra (quien no se consuela es porque no quiere). No podía seguir lamentándome de mi suerte. Tenía que pasar a la acción.

Abrí la segunda nevera de helados y me hice con el de nueces. Fui a la caja. La cajera no podía ser más borde. Pensé en preguntarle ‘hoy no has follado bien, ¿verdad?’, pero al observar su tercer pelo de la ceja derecha me percaté de que nunca había follado bien, así que, para qué hundirla más en la miseria.

Pagué.

Subí a casa.

Me hice el batido de nueces.

No es lo mismo que el de avellanas, que es directamente insuperable, pero bueno, me apaño con eso por el momento.

Tú, ¿¿¿sabes dónde puedo conseguir helado de avellana???

27.7.07

Gracias... sois los mejores.

El post pasado ha sido épico, adrenalínico, ÚNICO!!

Todas mis reverencias y mis más profundos agradecimientos a ti, que me has encumbrado al cielo comentaril.

Pídeme lo que quieras... otra cosa es que yo te lo dé, que te conozco, bakalao... pero tú pide por esa boquita.

Este abrazo, para ti...



24.7.07

Rebajas

MENSAJE PREVIO: Hay una Nota de la Autora al final del post. Imprescindible su lectura. Si no quieres leer el post, por esta vez, puedes ir directamente a la nota, aunque bueno, ya que estás aquí, no te cuesta nada tragarte lo que he escrito… jejejejeje…

Como es bien sabido a nivel mundial, tengo algunas adicciones, que llevo con la mayor dignidad posible y con toda la estoicidad de la que pueda llegar a ser poseedora.

Partiendo de esta base, he de decir que las rebajas son una gran tentación, capaz de convertirse en adictiva si te descuidas un pelo. La tentanción… Esas luchas con 200.000 marujas por hacerse con un jersey de Abeja Maya (horterísimo y que nunca te pondrías) solo porque está al irresistible precio de 4 euros… Esas carreras por los pasillos de un gran almacén, yendo a la búsqueda de la oferta ganga, hundiendo las manos en un océano de ropa de 3ª entre 600.000 otras manos que arañan por conseguir un sujetador con puntilla digna de putón verbenero del canal Playboy.

Pues bien, tengo que decir orgullosa que no he caído en las fauces de las rebajas, no he caído en la tentación de la compra compulsiva porque sí.

Paso por delante de un escaparate y sin darme cuenta, tengo profundos deseos de comprarme 4 ó 5 jerseys enseña-tetas que estén de moda esta temporada, pero me digo a mí misma: “Akroon, tienes en casa jerseys enseña-tetas, no necesitas otro. Ya casi es agosto. Agosto pasará en un suspiro. Vendrá septiembre, y al cabo de poco empezará el frío. No vale la pena. No lo necesitas. En realidad no lo quieres. Puedes ir enseñando las tetas con los suéters que tienes.”

Y oye, ¡se me quitan las ganas de comprármelo!

Soy la envidia de todos los maridos que se dejan SU paga extra porque la que ganan sus esposas no les alcanza para tanta compra.

Autocontrol, ése es el truco.

He pensado en fundar una asociación, tipo Alcohólicos Anónimos pero con el leit motiv de las rebajas: Rebajeras y Rebajeros Anónimos… o algo parecido.

“HOLA, ME LLAMO AKROON, Y LLEVO DESDE LA TEMPORADA DE VERANO SIN COMPRAR EN LAS REBAJAS”

Y todos al unísono:

“AKROON, TE QUEREMOOOOOOOOOOOOOS!”

Aplausos, abrazos de solidaridad, sensibilidad a flor de piel…

Vamos, que no he sucumbido, no he caído en la tentación, y lo llevo la mar de bien…

Oh! Una zapatería… Uyyyyyyyyyy, mira qué sandalias tan monaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaas!!!!!!!!!!
Ooooooooooom, oooooooooooooooom, oooooooom… no, no, no… ya… ya… ya pasó…

Y tú, ¿te has dejado la paga extra en las rebajas?

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NOTA DE LA AUTORA: Quiero manifestar mi más absoluta envidia vil y rastrera por los ciento y pico comentarios que tiene MMM en su blog (y se están encaminando peligrosamente hacia los 200).

Desde aquí, hago un llamamiento bloggosférico a todos vosotros, lectores y amigos habituales y lectores esporádicos, para que comentéis compulsivamente y me ayudéis a conseguir el hito de los 100 (ó 200, quién sabe…) comentarios.

Tú, que siempre me comentas, esta vez, hazlo por triplicado. Es por una buena causa.

Tú, que me lees habitualmente pero no me comentas, esta vez, anímate. Es por una buena causa.

Tú, que has caído aquí buscando en el Google algo como “macramé para principiantes”, “poesías de amor”, "implantes de silicona", "nanas para bebés-pez" o cualquier otra cosa que nada tiene que ver con mi blog, pero que has tenido la paciencia de leerme hasta aquí, comenta. Es por una buena causa.

Si hay alguien a quien las buenas causas no le motiven, que pida por esa boquita sobre qué quiere que postee en mi próxima entrada (a MMM le viene todo el rollo de pedir que postee sobre algún tema en concreto).

Gracias por tu ayuda. Sin ti, nada de esto sería posible. Que sepas de antemano que, tanto si te conozco como si no, te quiero.

20.7.07

Hasta los cojones

Hasta los cojones del trabajo de última hora.
Hasta los cojones de las prisas de última hora.
Hasta los cojones de los reajustes de última hora.
Hasta los cojones de las llamaditas a última hora.
Hasta los cojones de las sorpresas de última hora.
Hasta los cojones de los que se despiertan a última hora.

... En definitiva, que necesito las vacaciones, pero YA.

Puede comprobarse por la gran cantidad de posts que publico, que vamos, uno a la semana con suerte... y de ese uno, lo más probable es que la mitad de lo que digo sea pura bazofia.

Pero esta noche accedo a una cura temporal contra el estrés profesional: cena con los compañeros.

Que sí, que vale, que sigue siendo gente del curro... pero son majetes, y no llevo yo el coche, y voy a ahogar mis penas entre alcohol y risas (o al menos, eso espero!! jejejejeje).

Hasta los cojones... lo dicho, hasta los cojones...

¿Estás hasta los cojones tú también?

13.7.07

Me he vuelto a enamorar

Ayer la jodida FECSA de los cojones me cortó de nuevo la luz repetidas veces durante la tarde, lo cual me dejó de brazos cruzados delante del ordenador durante casi dos horas. Es lo que tiene informatizar tu trabajo: se va la luz, y ya no puedes hacer nada. Ni siquiera podía enviar faxes.

Esto lleva pasando ya unos cuantos días… Este fin de semana voy a tener que comprar un SAI (o dos, ya veremos), y buscar algún generador a pedales para que así pueda funcionar el fax. Mataré dos pájaros de un tiro: hacer ejercicio y auto-abastecerme de energía eléctrica (lo he probado con molinillo de papel en el balcón, pero no me da ni para hacer funcionar el mp3).

Después del estrés (el que ya arrastro, más el que me provoca la jodida FECSA), ayer organicé mi trabajo para hoy poder sacarme de encima una de esas cosas molestas de hacer: ir a liquidar el modelo 600 de transmisiones patrimoniales y actos jurídicos documentados. ¡APASIONANTE!

Tenía que tomarme una mañana entera para ello, porque se sabe cuando entras, pero nunca cuando sales. Es como vivir de lodger en casa de La vieja del Primero… puede pasar cualquier cosa.

Hoy es viernes, casi empieza el fin de semana, el buen rollito se instala en mis neuronas. Hoy no voy a ir a currar a mi segunda ciudad, hoy me quedo en la mía (a liquidar impuestos, vale, pero podía ser peor).

He preparado una carpetita con los papelajos, el cabello húmedo de salir de la ducha y el móvil con radio. Ir en coche hubiera sido temerario, porque la oficina liquidadora está en el puto centro, así que, he tomado el metro.

Me he sentido como una gilipollas, porque hacía tanto que no cogía el metro que al entrar me he dado cuenta de que habían cambiado de sitio las máquinas expendedoras de billetes, y que además era distintas. Parecía una turista intentando entender cómo sacar el billete. Y vale, soy rubia y tal, pero he podido sacar el billete yo sola, mientras un señor viejo me miraba desde la otra punta.

Paso, bajo al andén, y la señal de radio se pierde. En ese momento he odiado no haber aprovechado la promoción de puntos extra para cambiar el móvil al Sony Ericsson que es móvil+mp3. Le he dado al reproductor y el trayecto de metro tenía una banda sonora de varias canciones que he cortado para poner de melodía del móvil, a 30 segundos por canción. Una fiesta, vamos… parecía el Dance Sessions pero con la música que a mí me gusta y sin scratches. Un asco escuchar solo trozos de música, pero era un solución provisional.

He salido del metro. He puesto la radio del móvil otra vez. No sonaban los SOAD, ni los Stone Temple Pilots, ni los Rage Against de Machine, ni… pero bueno, la mañana era perfecta, así que, lo perdono.

No me he llevado las gafas de sol, porque me apetecía que la luz natural me jodiera la retina (que el iris se me queda muy mono con el exceso de sol).

Cola en la oficina liquidadora. Hay que completar el formulario con otro formulario. Hay que hacer dos fotocopias (que he hecho en una tienda que había cerca de la oficina recaudadora, y donde te tiran el tarot y puedes comprar un bolso o unos pendientes de lo más étnicos… Si la dependienta llega a ser un tío, le pregunto si se llama Apu…).

Finalmente consigo que me pongan los sellos que necesitaba. Salgo. El día es genial. Solo es la una del mediodía. Pleno sol. Joder, qué bonita es mi ciudad… hacía tiempo que no iba por el centro.

Voy hacia el metro. Pero no me apetece encerrarme. En realidad odio el metro, aunque reconozco que es muy práctico.

Si tomo el bus, irá abarrotado, lleno de sobacos malolientes y humanidad aborregada. Me apetece cruzarme con gente. Me apetece andar. Me apetece sentir el sol en los hombros y la espalda, que para algo la llevo hoy descubierta.

Me quedo parada en mitad de la calle mientras decenas de personas van arriba y abajo (y no es ninguna metáfora), con no sé qué música sonando en mis cascos. Miro la ciudad. Miro el reloj. Decido olvidarme del reloj y de todo un poco, y simplemente dejarme llevar.

Me apetece caminar con banda sonora y mover mi culo y mi pelo suelto por el centro de la ciudad. Volveré andando.

Miro mi ciudad con ojos de quien no vive ahí. Me gusta. Esta mañana, no sé por qué, me invade una especie de oleada de buen rollo.

Meneo con ganas mi trasero por las calles, el viento tan pronto me retira el pelo de la cara como me lo embarulla sobre ella. Hace calor, pero en su punto justo.

Las calles hoy me besan mientras piso sus aceras, los edificios me silban y me miran para piropearme, la música suena mientras ando tiesa como un palo dejando que el sol acaricie mis hombros y mi espalda desnuda.

Hoy me he vuelto a enamorar de mi ciudad…

10.7.07

La vieja del primero

(UPDATE DE 11.07.07 AL FINAL DEL POST)

Hoy, cuando volvía a casa para comer después de la primera parte de jornada laboral, he ido por el camino de siempre: Ronda Litoral, Av. Paral·lel y resto de trayecto que no voy a decir para mantener el misterio y provocar la especulación.

Casi a punto de llegar a mi destino, he detenido el coche por aquello de que cuando ves una cosa que emite una luz roja justo después de que haya emitido una luz ámbar cuando rato antes emitía una luz verde, es mejor que te pares (porque si no, la nave nodriza de Encuentros en la Tercera Fase, te abduce irremediablemente, unos entes con gorra ajedrezada te quitan puntos del carnet y te clavan una multa que es mu mala de pagar antes de las vacaciones).

Mientras sonaba Lounge Fly de los Stone Temple Pilots a toda leche en el cd del coche, miraba yo curiosa por la ventanilla tras las gafas de sol.

En el primer piso de una de las fincas situada antes de la esquina, en el balcón, hay unas plantas… entre las plantas, un perro. De raza no-sé-qué, pelo rizado, tamaño medio, color blanco. Con la mirada fija en no sé dónde.

He pensado: “qué atento está el perro…”. Me recordaba a un gato cuando se concentra en su presa, con la mirada fija, las orejas tiesas o echadas para atrás (según el momento del ataque), la cabeza baja, las pupilas dilatadas…

Me he quedado mirando al perro, pero el perro no se movía. Lounge Fly seguía sonando retumbando en las ventanillas.

El balcón de al lado parecía pertenecer al mismo piso. Las mismas plantas. Entre las plantas, unos curiosos nidos para pequeños pájaros… nidos vacíos.

“Aquí solo hay palomas, y las palomas no caben por ese hueco”, me he dicho mentalmente.

Vuelvo a mirar al perro. Sigue en la misma postura, con la mirada fija en el mismo sitio.

Miro el perro. Miro los nidos. Miro las plantas. Parece todo mortalmente vivo, o vivamente muerto… vamos, como si las plantas fueran de plástico y el perro disecado.

Ni siquiera el ruido del tubo de escape del ciclomotor de turno ha logrado desviar la mirada del perro. Ni tan solo el toque agudo y fuerte de un claxon ha logrado sacar de sus nidos a algún pájaro.

Ha sido entonces cuando mi mente ha empezado a hacer de las suyas, y he imaginado:

“Evidentemente, aquí vive una vieja enferma de la cabeza con instintos asesinos sádicos.

Cuando murió su perro, decidió disecarlo y exponerlo en el balcón, para recordarle tal cual era. Cuando ella sale las noches de luna llena a tomar el fresco, acaricia la rígida y fría cabeza del can y le habla esperando respuesta de ultratumba, dejándole alguna galletita en el suelo que probablemente una ávida paloma afanará.

Dentro de casa, tiene un par de jaulas con unos canarios y unos periquitos también disecados, mientras suena una cinta de ornitología en el salón. Les echa alpiste, les cambia el agua y les limpia la jaula (que irónicamente siempre está limpia).

Sale al balcón por las mañanas a regar las plantas de plástico, esperando a que florezcan en primavera, y pensando que el abono que le han vendido no funciona porque desde que las compró, jamás florecieron.

Canturrea cuando va a por el pan, con su mirada perdida y aterradora y su andar deambulante, deseando llegar a casa para acariciar al frío perro y echarles alpiste a los pájaros desganados.

Prepara la comida. Pone el mantel en la mesa. Dos servicios. Sirve la comida.

Llama a su marido. Su marido no asoma para comer con ella. Vuelve a llamarle. Sigue sin aparecer. Murmura algo parecido a hay que ver que siempre tengo que venir a buscarte para comer, me tienes harta…

Se encamina hacia la habitación de matrimonio. Increpa a su marido por no haber ido y le dice que se le va a enfriar la comida.

Se oye un chirriar en el pasillo, desde la habitación hacia el comedor. Un hombre, sentado en una silla de ruedas, una silla de madera, con ruedas pequeñas, empujada por la vieja…

La vieja le coloca delante del plato de sopa, y empieza a hablar del perro, de los canarios, de los periquitos y de las plantas y su ausencia de flores.

Sirve el segundo plato. Comen. Un café. Recoge la mesa.

El plato de sopa del marido está aún lleno. El segundo plato, intacto. El marido, hierático.

La vieja lanza besos y chasquidos de lengua a los canarios y a los periquitos, animándoles a canturrear… pero ellos no cantan, y el alpiste sigue en su sitio, y la jaula sigue impecable. Ella sigue insistiendo en sus chasquidos y sus besos al aire.

El perro continúa mirando a ese punto fijo, sin entrar en la casa, sin cambiar su postura… igual que el marido, que tiene la misma mirada fija, y el mismo tacto frío que el perro, la misma pose impertérrita, solo que nunca le saca al balcón.

Las plantas perpetúan su ausencia de floración.

Los nidos del balcón permanecen vacíos.

El marido sigue sin darle la réplica en sus conversaciones.

… Y una canción de cuna cantada por una voz de mujer vieja te hiela la sangre mientras llama incesantemente al perro para que entre a comer, chasquea la lengua para que los periquitos canten, se queja de que las plantas no sacan flores, y riñe a su marido porque nunca acude a la mesa a la primera llamada…”.

… Lo que da de sí un semáforo en rojo…

Mañana, cuando vuelva a pasar, tengo que fijarme en si el perro sigue ahí en la misma posturita…

Hoy me he fijado en el balcón cuando he vuelto a pasar por ahí. Esta vez el semáforo no estaba en rojo, pero he podido levantar la vista y mirar hacia arriba.


... El perro seguía ahí... en la misma posición...

... Y NO ES BROMA... ESTABA AHÍ, MIRANDO HACIA EL MISMO SITIO, CON LA MISMA POSE, LA MISMA FRIALDAD...

6.7.07

Adicciones

El viernes pasado, quedé con un amigo para tomar un café por la mañana antes de trabajar (que en mi caso acabó siendo Schweppes Limón dado el calor que hacía, ahora conocida como Schweppes Spirit –que es igual que antes pero como si hubieras meneado la lata y te la hubieras dejado abierta un rato-).

Charlando con mi amigo, al que llamaré Grissom por su profesión forénsica, me percaté de algo: tengo una personalidad ligeramente adictiva. Y no es que los demás se enganchen a mí porque soy la hostia (que seguro que es la primera interpretación que se te ha venido a la cabeza, ¿a que sí? Miénteme, por lo que más quieras), sino que yo me engancho a cosas.

Creo que no es enfermizo (aún), pero eso debería preguntárselo a Grissom, que es el entendido en el tema.

En realidad, si hago un repaso, estoy enganchada básicamente a tres sustancias:

Tabaco
Cafeína
Descongestionantes nasales

Lo del tabaco es jodido: por lo perjudicial que es y todo lo que ya sabemos los fumadores.

Lo de la cafeína es chungo: porque te acostumbras a tirar a base de excitantes (esta palabra en verano se me hace muy sugerente… bueno, y en invierno también).

Lo de los descongestionantes nasales: directamente es una puta mierda. Así como suena.

NUNCA TE ENGANCHES A UN DESCONGESTIONANTE NASAL, SERÁ TU PERDICIÓN Y TU FIN COMO SER HUMANO.

A parte de los anuncios de la FAD (Federación Anti Drogadicción), se debería crean una Fundación Anti Nebulizadores Nasales, y pasar videos en los colegios a los niños para que no caigan en este mundo de sombras y decadencia.

He probado de todo… Me siento como una jodida yonki (que al fin y al cabo es lo que soy, pese a no haber nacido en los U.U.S.S.A.A.… o era los E.U.… ay, no sé, ese Estado en que los presidentes invaden países bajo el pretexto de que tienen cosas que en realidad no tienen y son cosas que son caca caca caca malo malo malo…).

Los drogadictos se meten de todo… yo me he metido todas las marcas habidas y por haber de descongestionantes nasales.

Disneumon Pernasal… con un ssssshhhhhhhhhhhhhhhft directo a la fosa nasal propulsado por gas… oooooooooooooooohhhhhhhh mmmmmmmmmmmmmmm aaaaaaaaaaaahhhhhhh sssssssssssssssssssssssssí… el nirvana… respirando a fosas abiertas de par en par, viendo el mundo de colores y olores…

Vicks Spray Nasal, con su aroma mentolado y su ‘un segundo de OH! Y ocho horas de AAAAAAAAAAAAH’… lo malo es que te deja la nariz hecha una mierda.

Rhinospray, tanto el normal como el específico para alérgicos… era mi fiel amigo hasta que el camello de mi farmacia me dijo un día que no tenía, y me dio Utabón, para que se me pasara el síndrome de abstinencia.

Utabón… oooooooooooooooh, el puto cielo… igualito que el Respibien, que es el jodido paraíso de los yonkis de la nariz. La oximetazolina es un gran invento.

Siempre suelo ir preparada y no tener que recurrir a Camellos de Guardia, pero el día que te quedas sin tu dosis… se te empieza a taponar la nariz, a salirte B en lugar de M y P… Por ejemplo, en el super ‘¿Bor favor, be bodría poner bedio kilo de belón?’.

Te empiezas a poner nerviosa… empieza el mono (y éste no se llama Amedio).

Recopilas todos los botes vacíos de descongestionantes y a mezclarlos en una sola botellita por si te da para una dosis… ¿Dónde coño están los botes vacíos? ¿Quién los ha tirado a la basura? QUIERO MI DOSIIIIIIIIIIS!!!!

Te compras Rhinomer, a ver si con agua de mar se te pasa la tontería… y no… no es lo mismo…

Y, o te largas a un Camello de Guardia que te venda lo que quieres, o te esperas al día siguiente para ir a tu Camello habitual para pedirte que ‘te dé lo tuyo’, con ojeras, voz gangosa y pidiendo por las calles a las abuelas que salen del super ‘es pa jaco, señora, que es mu triste de pedí, pero más triste es de robá…’.

Las adicciones son malas.
Masturbarse causa ceguera.
Dios te quiere.
Solo hay que tener sexo para procrear.
La Iglesia solo procura tu bien como ser humano.
Hay que colaborar en el Domund.

Niños, niñas, cuando el médico os ofrezca descongestionantes nasales, decid: NO.

5.7.07


No, no quiero que me digas algo que no sientas; pero no me importa que no me digas algo que sí sientas.

No, no espero nada de ti, más allá de que seas tú.

No, no quiero hablarte de mí si lo que necesitas es hablarme de ti; aunque hablar solo de ti resulta aburrido.

No, no quiero que me hables de ti cuando lo que necesito es hablarte de mí; aunque hablar solo de mí resulta aburrido.

No, no me impresionas por lo que haces; me impresionas por lo que eres.

No, no me gusta que me agobies cuando tengo la cabeza en otra parte; si la tengo en otra parte, deja que se quede allí un rato, que por algo estará.

No, no pretendo nada de ti más allá de lo que te digo que pretendo; eso sí, hay cosas que no se dicen con palabras.

No, no me importa escuchar 100 veces la misma historia, porque me importas; de todos modos, ten la delicadeza de ahorrarme la 101.

No, no quiero que finjas nada; prefiero que todo sea auténtico; aunque en determinadas ocasiones, miénteme si es necesario.

No, no necesito que le digas a nadie lo que piensas de mí, me conformo con que me lo digas a mí; aunque hay ciertos pensamientos que deberían quedarse en eso.

No, no quiero que evites pedirme ayuda si la necesitas; pese a que sepas que a mí me costará pedírtela si necesito la tuya.

No, no estoy siempre de broma, pese a que esté bromeando casi siempre.

No, no soporto que me traiciones, porque cuando me implico en algo, lo hago por completo; así que si me jodes, me jodes por completo.

No, no me digas que fumar es malo mientras me estoy acabando el cigarrillo; solo logras que tenga ganas de encender 10 de golpe.

No, no te ahorres decirme que todo irá bien cuando tengo un mal día; aunque no tengas ni puta idea de cómo irán las cosas.

No, no me gusta estar currando a las tantas de la madrugada; pero desgraciadamente tengo el mal vicio de comer tres veces al día, y alguna gente tiene el puto vicio de pagarme tres meses tarde.

No, no me gusta que empieces una frase y la termines diciendo ‘nada, nada’; si no ibas a acabarlo, no lo empieces; si te cuesta terminarlo, tengo paciencia.

No, no me pidas que haga planes a largo plazo; hace tiempo que aprendí que hay que ir adaptándose sobre la marcha y me jode sobremanera tener que andar haciendo y deshaciendo.

No, no me importa cuánto tienes; me importa cuánto das.

No, no me pidas que sea otra persona; solo me sale ser yo, para bien o para mal.

No, no te voy a dejar en la estacada; si no reaccioné como tú querías seguramente fue porque no supe más.

No, esto no es una declaración de amor ni de amistad ni una jodida declaración de nada; en realidad no tengo la más menor idea de qué es, empecé a escribir y fue saliendo solo (el estrés es mu malo a la par que altamente perjudicial para la salud mental y física: la prueba, yo misma).

¿¿¿Ande está mi inspiración??? ¿¿¿Quién se la ha llevado???

No, no estoy despierta por gusto a estas horas… me estoy muriendo de sueño.

Y sí, ya que te has tragado semejante post, lo mínimo es comentarlo…

29.6.07

¡Por fin es viernes!

Es viernes. Tengo sueño. Estoy cansada. Muy cansada. Pero que muy muy cansada. Me doy pena hasta a mí misma de lo cansada que estoy.

Me voy a comprar un regalo de cumple atrasado que debo desde mayo... al que me diga que tengo tiempo, me lo como! No tengo tiempo pa ná!

Tengo un fin de semana de lo más social: esta noche cena de cumpleaños, mañana cita musical y amistosa, domingo estreno de casa de unos amigos... me estreso de mi trabajo y ya me estoy estresando de mi tiempo libre...!! Pero ya dicen eso de 'sarna con gusto no pica'...

La importancia de este post es nula, pero bueno, otro día ya estaré más inspirada.

Se me perdona, ¿verdad?

27.6.07

@#%&¡¡¡¡¡ Stressssssss !!!!! @#%&

Hoy he visto que hay un test para determinar si estás bajo una situación de estrés o no.

Puedes hacer la prueba aquí mismo también. Se basa en unos parámetros similares a los Test de Rorchard.

Si eres una persona que no está viviendo una situación de estrés, deberías ver dos delfines surcando los mares.

Si no ves dos delfines, tu nivel de estrés se mide según la desviación delfín-animalqueveas, de modo que, cuanto menos se parece a un delfín, más jodidamente estresado estás.

En mi caso he llegado a una conclusión:

Necesito vacaciones, necesito vacaciones, necesito vacaciones, necesito vacaciones, necesito vacaciones, necesito vacaciones, necesito vacaciones, necesito vacaciones, necesito vacaciones, necesito vacaciones, necesito vacaciones, necesito vacaciones, necesito vacaciones, necesito vacaciones, necesito vacaciones, necesito vacaciones, necesito vacaciones, necesito vacaciones, necesito vacaciones, necesito vacaciones, necesito vacaciones, necesito vacaciones, necesito vacaciones, necesito vacaciones, necesito vacaciones, necesito vacaciones, necesito vacaciones, necesito vacaciones, necesito vacaciones, necesito vacaciones, necesito vacaciones, necesito vacaciones, necesito vacaciones, necesito vacaciones, necesito vacaciones, necesito vacaciones, necesito vacaciones, necesito vacaciones, necesito vacaciones, necesito vacaciones, necesito vacaciones, necesito vacaciones, necesito vacaciones, necesito vacaciones, necesito vacaciones, necesito vacaciones, necesito vacaciones, necesito vacaciones, necesito vacaciones, necesito vacaciones, necesito vacaciones, necesito vacaciones, necesito vacaciones, necesito vacaciones, necesito vacaciones, necesito vacaciones, necesito vacaciones, necesito vacaciones, necesito vacaciones, necesito vacaciones, necesito vacaciones, necesito vacaciones, necesito vacaciones…

… y las necesito YA!

21.6.07

Los 10 mandamientos del conductor católico

Yo no quería… lo juro… no quería… pero es que me obligan. No quería ponerme más borde. No quería seguir violentándome. No quería continuar en la tónica de los posts de mecagoentolosagrao… Pero es que no me dejan otra. A los seres que habitan el cielo, les gusto más cabreada que recogiendo flores silvestres en el campo entre pájaros cantarines y mariquitas que follan en Peugeots 307.

Seguro que en la Santa Sede, de tan buenos que son, saben que haciendo lo que hacen contribuyen a la fama (?) de mi blog, y como siempre miran por el prójimo (en este caso, prójima)…

No hay alternativa. Tengo que postear sobre ello, o me ahogaré en mi propia bilis (y creo que me queda mucha vida por vivir, y el día que muera, tengo que morir de una manera mucho más digna).

El Vaticano (que no tiene nada mejor que hacer a parte de fomentar las enfermedades de transmisión sexual y los embarazos no deseados, el no avance científico con el tema de las células madre, condenar la vida de una adolescente que se queda embarazada, aleccionarnos con el verdadero concepto de familia, ejercer la pedofilia impunemente, etc., etc., etc., y recoger el Domund) se dedica a dictar un Manual de Comportamiento para el Conductor Católico. Como los diez mandamientos de Moisés, pero en lugar de escritos en tablas, ahora dios (con la d minúscula expresamente) te los manda en formato pen-drive (que hasta dios se moderniza, joder!).

El formato en que se ha pensado me recuerda a un antivirus: hay el producto básico ProtecciónMandamientosConductorCatólico Versión 1.0 (de obligado cumplimiento), y después tienes las versiones mejoradas.

Si compras la versión 1.1, tienes más protección celestial, y si además añades el pack protección total (versión 2.0) ya subes de nivel y pasas a ser indestructible.

Debe ser igual de eficaz que encomendar la salud de tu pc a San Troyano, sin más instalación de software que rezar un padrenuestroqueestásenloscielos cada mañana antes de echar la primera meadita del día y darle al botoncito de la torre, la consola o el portátil.

Como rasgos básicos, antes de entrar en materia de mandamientos, hay que destacar el espíritu que envuelve este código conductivo-vehicular:

Se insta a conducir con prudencia, cortesía y caridad, y se recomienda rezar el rosario.

Vamos a ver…

Lo de la prudencia, ya lo sabemos todos –católicos o no-, y generalmente (fuera de los descerebrados) se suele conducir procurando no matarse en el intento. Los descerebrados que conducen queriéndose matar durante el trayecto, lo mejor es que lo consigan, y cuanto antes mejor, y a ser posible que sea mediante colisión contra una pared (de este modo se evita que se lleven a gente sin culpa por delante –sea gente católica o no lo sea-).
Soy una mala persona. No soy una buena oveja del rebaño del señor.
A los que conducen como maníacos, les deseo paredes del hormigón más duro que exista.

Lo de la cortesía, pues qué quieres que te diga… Yo suelo aplicarlo (soy así de buena, que no de católica, no confundir). Sin embargo, cuando dejo entrar a quien quiere meterse en mi carril, facilito la maniobra de incorporación a la autopista y me detengo en un paso de cebra, y en cambio yo –momento dado- me encuentro un camión parado, pido que me dejen salir y me mandan a la mierda chupándome tres semáforos en rojo, pues como que la cortesía la mando bastante a tomar por saco.
Soy una mala persona. No soy una buena oveja del rebaño del señor.
Enseño el dedo corazón por el retrovisor o hago un gesto lascivo para despistar y facilitar la colisión contra una pared (por aquello de los descerebrados…).

Lo de la caridad sólo se me ocurre que lo digan por aquello de comprarle un paquete de kleenex al tipo de turno que te lo ofrece en el semáforo, por aquello de dejarte enguarrar el parabrisas con aguas fecales y encima soltar la mosca, o por contribuir al Domund.
Pues no. No me da la gana.
Soy una mala persona. No soy una buena oveja del rebaño del señor.
Yo limpio el coche como me da la gana a mí y cuando me da la gana a mí. Los kleenex me los compro en el super. Le doy monedas a un tipo en concreto que vende pañuelos porque me da la gana dárselas, porque me cae bien y no me quedo los kleenex. Y paso olímpicamente del Domund.

Lo de rezar el rosario, es que ya es el acabose. Si rezas el rosario, seguro que dios baja y se convierte en tu copiloto: izquerda segunda frenada larga rrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrras! Semáforo rojo peatona vieja bastón rrrrrrrrrrrrrrrrrrrrras! Trata de arrancarlo Akroon!!!!!!!!!!!!
Soy una mala persona. No soy una buena oveja del rebaño del señor.
Yo prefiero darle caña al reproductor de música y canturrear canciones de SOAD, Rage Against The Machine y otros grupos que seguro catalogarían de ‘satánicos’.

Ahora viene cuando te voy a enseñar el decálogo de marras. Lo he leído, y la verdad, me he puesto a llorar… de la risa, claro.

1.- No matar.
¿Qué? ¿Qué? ¿Y perderme los puntos que me dan por los atropellos y que después puedo canjear por fantásticos regalos como un juego de herramientas para aeromodelismo o un set de manicura de la Stra.Pepis?
Me imagino que se trata de no matar conduciendo, pero no dicen nada de si puede usarse el coche como arma arrojadiza.
¿Engloba esto los coches bomba?
Debería bajar dios y aclararme un par de conceptos.

2.- Que la carretera sea para ti instrumento de comunión entre las personas y no de daño mortal.
¿Cómo? ¿Que en mitad de la carretera hay que ir dando la comunión a los católicos?
No, si ya me veo cogiéndome de la mano con los otros conductores y cantando ‘Hosana en el cieeeeeeeeeeeeeeeeloooooooo’.
Nonononononononononono.
Un instrumento de comunión entre las personas es la comunicación, unas cañas en un bar contando chistes, escuchar a un amigo que pasa por horas bajas…
Además, hay ciertas personas con las que no desearía jamás entrar en comunión (ni en un antro, ni en la carretera, ni nada parecido…).

3.- Que la cortesía, la corrección y la prudencia te ayuden a superar los imprevistos.
Lo que te ayuda a superar los imprevistos es tener las ruedas con una buena presión de aire, haber pasado la ITV, que funcione el ABS…
El resto de imprevistos, se solucionan con pasta (pasando del Domund totalmente…).

4.- Sé caritativo y ayuda al prójimo necesitado, especialmente si es víctima de un accidente.
Claro, si no me lo hubiera dicho el Vaticano, caso de encontrarme un accidente lo primero que hago es patear la cabeza del primer herido con que me tope hasta que se me gaste la punta de las botas, hacer trompos cerca de los coches accidentados para demostrarles cómo se conduce y sobretodo, grabarlo todo con la cámara del móvil y colgarlo en el YouTube.
Menos mal que está la iglesia para aleccionarme y llevarme por el buen camino.

5.- Que el automóvil no sea para ti expresión de poder, de dominio, y ocasión de pecado.
Vamos, que si puedes ir con un 600 sin dirección asistida ni aire acondicionado, para qué vas a ir con un Audi que tenga todas las comodidades.
Y oye, que la ocasión de pecado no la pone el automóvil, la pone la situación y la persona…
Además, es verdad, en el coche no se peca. En el coche solo se folla.

6.- Convence con caridad a los jóvenes, y a los que ya no lo son, para que no conduzcan cuando no están en condiciones.
Lo de convencerles para que no conduzcan mamados o drogados, vale. Lo de hacerlo con caridad, depende. Si se tercian un par de hostias, pues se dan (y no me refiero a esas redonditas y blancas).

7.- Apoya a las familias de las víctimas de accidentes.
Vale. Y que lo hagan también el Estado y las Compañías de Seguros, dando las compensaciones que merecen, y no las mierdas que dan.

8.- Reúne a la víctima y al automovilista agresor en un momento oportuno, para propiciar la experiencia liberadora del perdón.
Si les reúno, lo que voy a propiciar es que yo sienta la experiencia de la hondonada de hostias sobre mi persona, y oye, el instinto de conservación y supervivencia hacen que me lo piense dos veces.

9.- Protege al más débil.
Siempre y cuando el más débil no sea un cabronazo que se aproveche de la apariencia de debilidad.
¿O yo no doy penita nunca?

10.- Siéntete responsable hacia los demás.
Me siento responsable de mis actos, y apechugo con sus consecuencias, tanto si es cuando conduzco como si no.
No me voy a sentir responsable hacia el imbécil que me adelanta a 230 km/h y vuelve a mi carril rozándome los faros delanteros, chocando después contra la pared de hormigón que yo estaba deseando que encontrara.
No me da la gana.
Y ya que estamos en temas de coches, finalmente hay aquello de los ‘accesorios’.

Como accesorios, el Vaticano propone la invocación a San Cristóbal, al Arcángel Rafael, protector de los viajeros, y a la Virgen Santísima. Sin embargo, esto no debe cegarnos y evitar que antes de emprender nuestro viaje nos santigüemos adecuadamente haciendo la señal de la cruz (cruz que pondría yo al lado de unos cuantos nombres en mi lista, empezando por Ratzinger, siguiendo por Bush y otros que no son conocidos…).

El rosario sigue siendo optativo, y también contemplado como otro ‘extra’, ya que la Santa Sede opina que la cadencia que tiene y las respuestas de los acompañantes, impiden que el conductor se duerma.
Sigo sin ser una buena persona. Sigo siendo una mala oveja del rebaño del señor.
Si a mí me insinúan rezar el rosario mientras conduzco, apeo al que me lo diga, y no hace falta que haya una gasolinera cerca… le dejo en mitad de la nada. Sin más explicación. Sin mediar palabra.

Por otra parte, puede optarse por no rezar el rosario y en cambio contemplar las diversas manifestaciones de religiosidad que aparecen junto a la carretera (tales como iglesias, campanarios, capillas, cruces, estatuas, metas de peregrinaje).
Que digo yo, si estás tan atontolinao viendo las maravillas de las construcciones religiosas, lo más probable es que te metas una hostia del copón.
¿Y de quién habrá sido la culpa? ¿Eh? ¿Eh?
¡DEL VATICANO! Por andar jodiendo…

Dicho todo esto, solo me queda comunicaros que mientras escribía este post, la luz se ha ido tres veces (fugazmente, pero lo suficiente como para apagarme el ordenador y mandar a tomar por culo los trozos que no había salvado… he reescrito lo que he podido recordar… es talmente como la canción Tribute de Tenacious D).

Creo que dios está hasta los huevos de que sea mala persona, de que siga sin ser una buena oveja del rebaño del señor… y me castiga…

Y yo, como que me lo paso por el forro, vamos…

19.6.07

Devuélveme la pelota

Me mola más que a un tonto una tiza entrar en mi blog y ver la imagen del anterior post, pero claro, a lo mejor tú te hartas de verla (yo, no).

Estando inmersa en esas disquisiciones mentales, ayer estaba pensando: ‘Akroon, ¿qué vas a postear?’. Se me ocurrió hablar de los raros sueños que recuerdo al despertar, de los trabajos que he tenido… pero de pronto recordé: ‘¡Devuélveme la pelota!’… una anécdota de mi infancia.

No suelo pensar en el pasado y menos en mi infancia. Al menos no de una forma nostálgica, que a más de uno le llenaría la cara a hostias si me los encontrara ahora… pero bueno, al grano.

Debía yo rondar los 10 años más o menos (cuando antes se estudiaba aquello de la EGB). Akroon era una niña muy dulce a quien los mamoncetes de clase gustaba putear en ocasiones (que yo creo que en cada clase de cada colegio hay un par o tres de imbéciles que se dedican a amargarle la vida al personal). ¿Por qué? No sé, pregúntales a ellos.

Los juegos infantiles eran complicados: los niños o bien jugaban a fútbol o bien jugaban a la guerra. Las niñas solían jugar a gomas (esas cuerdecillas elásticas con las que te hacías un lío en las piernas al querer saltarlas).

No sé jugar a gomas (soy más de comba), con lo cual, no podía jugar con las niñas. Y las niñas eran muy ‘reconsagrás’ a veces…

No sé jugar a fútbol. Los días de fútbol, no podía jugar con los niños.

Pedí jugar a la guerra los días que tocaba guerra: me dijeron que no podía porque era niña. Aaaaaaaaaamos a ver: ¿acaso no sé disparar una pistola de índice y pulgar gritando PIÑAO PIÑAO???

Después de una acalorada discusión al respecto, me facilitaron un puesto de enfermera de los dos bandos, pasándome la hora de patio ejerciendo el CHIKI CHAK, CURADO (y cuando no me veían, disparaba algún que otro ¡PIÑAO!).

Entre piñaos y chiki-chaks fueron discurriendo los tiempos infantiles de hora de patio.

Un día, justo antes de la clase de gimnasia, estaba yo jugando con la pelota de básquet que me había prestado mi hermano. Era una hermosa y desgastada pelota de color ocre (nada de las naranjas que llevaba todo el mundo, ¡la mía era ocre!).

Uno de los niños, al que cariñosamente llamaré Orco (simplemente por coincidencia con la primera incinal de su nombre), en connivencia con al que afectuosamente llamaré Ramero (por las mismas razones que el anterior), me robó la pelota después de una canasta. En ese momento empezó eso que a día de hoy me saca tanto de mis casillas como entonces: lo del ni ni ni ni ni niiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii (o en versión de mi tierra, elis elis eeeeeeeeeeeeeeelis), en que se pasan la pelota del uno al otro y yo doy saltos como una gilipollas intentando atraparla.

En un momento de despiste, logré acorralar a Orco en una esquina del patio.
Pese a que yo le sacaba cabeza y media, era una persona pacífica y no solía meterme en trifulcas. No obstante, esa situación estaba acabando con mi paciencia (que te avanzo, es mucha). Ramero desapareció no sé dónde, mientras Orco reía y sujetaba MI pelota debajo de SU camiseta.


Con voz calmada y serena le dije:

- Orco, devuélveme la pelota.

Orco seguía riendo e intentando buscar con la mirada a Ramero, supongo que para seguir el juego del ni ni ni ni ni ni.

Le miré y repetí:

- Orco, devuélveme la pelota.

Orco pasó de mí, mientras se zafaba de mis intentos por recuperar aquello que era mío.

Me acerqué y le dije al oído:

- Orco: voy a contar hasta tres. Si a la de tres no me has devuelto la pelota, te voy a meter una patada en los cojones.

Si esto lo hubiera dicho con voz de Vitto Corleone hubiera sido lo más, pero solo tenía voz de niña de 10 años.

Orco siguió riendo, ajeno a que mi amenaza era una amenaza real y plausible. Supongo que no me creía, porque no solía pasar del ‘ayyyyyyyyyyyyyyyy, jooooooooooooo, es míooooooooooooo!!’… pero claro, todos tenemos un límite.

Miré fijamente a Orco y le dije:

- Uno (caso omiso)

- Dos (caso omiso)

- ...

- ...

- ...

- Tres (caso omiso)

Llegado el momento, sabía que debía ejecutar mi amenaza o jamás me tomarían en serio.

Respiré hondo. Incliné un poco mi tronco hacia delante mientras levantaba la rodilla derecha hacia atrás y tomaba impulso. Miré a Orco. Seguía riendo, ajeno a lo que iba a suceder, mientras sujetaba MI pelota incansablemente debajo de SU camiseta.

En un gesto rápido, mi espalda se puso recta a la vez que mi rodilla derecha se dirigía implacable y veloz hacia la entrepierna de Orco, y con un golpe seco y contundente, perpetré mi venganza.

Orco se quedó blanco, sin respiración, mirándome con cara de asombro, incapaz de comprender por qué esta vez no era igual que las demás.

La pelota cayó (remarco CAYÓ, no ‘la soltó’), mientras él hacía lo mismo sobre el suelo del patio.

Tomé mi recuperada pelota.

El profesor de gimnasia gritó ‘¡A LA FILAAAAAAAAAAAAAA!’. Y cuando gritaba a la fila, era a la fila. Orco no podía levantarse, estaba todo acurrucadito en el suelo… criatura…

Ante el temor a que me delatara ante el profe, decidí que tenía que redondear mi venganza asegurándome de que nada malo pudiera pasarme.

Me incliné hacia Orco y le dije:

- Y como digas algo, mañana te meto otra.

Orco llegó tarde a la fila.

El profesor le reprendió.

Orco dijo que había tropezado jugando a fútbol.

Mi pelota jamás volvió a manos ajenas sin mi consentimiento.

… A pesar de ello, soy muy buena persona, te lo aseguro…